Innovación tecnológica: También para el CV


En la actualidad, sea para encontrar un primer empleo, bien por aspirar a una nueva colocacion al perder el puesto de trabajo que “era fijo” o, mas positivamente, en programas de promocion intraempresa, existe la necesidad de elaborar un documento que de forma clara, agradable al lector, y esteticamente trabajada, sin caer en estridencias y, que al tiempo de sublimar las competencias profesionales del redactor/a, no atraviese el límite de la verdad.

Existe incluso una industria en torno a esta compleja y armónica compilación de competencias, que asesora a los neófitos, e incluso confecciona el CV siguiendo las normas al uso.

Y por hablar de normas al uso, llama la atención el hecho de que tras haber obtenido una Unión Económica, Comercial y un intercambio cultural intenso con la formación de la UE, no exista un Documento Universal, como sucede con la Normativa Vancouver, donde el autor se limite a transcribir los méritos obtenidos a los apartados correspondientes. Al igual que cuando leemos un artículo Médico, al receptor del documento le resultaría mucho más rápida y objetiva la determinación de los items que previamente había establecido en el perfil de competencias para un puesto determinado. Efectivamente, existen recomendaciones y estándares más o menos aceptados, basados en el beneplácito de las autoridades académicas (si no me equivoco, en Medicina Basada en la Evidencia, ocuparía lugar de menor valor, aunque evidentemente la analogia se torna poco viable.).

La formación, adquisición de competencias, modificación de perfiles, etc, hacen que el profesional medio lleve a sus espaldas un bagaje académico considerable. La falta de consenso nos lleva a que, en Portugal, un CV tenga una media de 500 páginas, labor digna de felicitación en el plano Académico y inútil en grado sumo si es enviado a una empresa Española, donde sería tomado por broma y arrinconado o directamente arrojado a la papelera. En el otro extremo, se encontraba un prestigioso orientador que tuve en USA quien, como respuesta a una petición de un CV, escribía su nombre en PubMed, imprimía el resultado, y le entregaba las 2-3 páginas a la persona que había hecho el pedido. Y realmente, en un año de su actividad publicadora, podría estar satisfactoriamente contenida la actividad científica de toda una vida.

Y hasta aquí, la idea nuclear de falta de un modelo Universal, rapidamente respondible, y fácil de leer. Pero hay algo que en esta época de penuria económica, necesidad de ahorro, recorte económico, etc, prolifera como producto del creciente paro en el Sector Especializado: El coste económico medido en horas de tiempo dedicadas y medios complementarios utilizados.

Para un Médico, la media de páginas de un CV oscila en torno a las 20 (aunque los textos con más autoridad el número aconsejado es de 1-3). Aun suponiendo que este profesional tuviese al alcance de su mano (ya que la mayor parte de documentos y certificaciones son entregados en formato papel), y dejando aparte el buen propósito de “voy a mantener al dia mi CV”, resulta necesario llevar a cabo una búsqueda, que en el/la más afortunado/a de los profesionales, quedará circunscrito a un cajón, de donde irá, uno por uno, extrayendo aquellos documentos que precisa transferir al CV.

Pocos Médicos conozco que sean peritos en manejo de procesadores de textos. Funciones básicas, del día a día, y poco más. En ese contexto, márgenes sangrías, tabulaciones, insertar imágenes, etc, se convierten en una tortura “time wasting”.

Tampoco resulta inhabitual que al reevaluar el texto, encontremos detalles que no sean de nuestro agrado, o que la imagen impresa no es de la misma tonalidad de color que  nuestra pantalla mostraba. No me parece descabido pensar que el proceso completo suponga un total de tiempo de unas 20 horas (estimativa de 1 por página),  unas 40-60 páginas de papel de 80-90gr/m2 (alta calidad), al menos, dos cartuchos de tinta.

Calculando un valor de 25€/h (el tiempo libre dedicado a tareas laborales valdrá tanto como al menos, una guardia). El papel de elevado contraste 90gr. unos 5€/unidad; Los cartuchos de tinta, teniendo en cuenta su variabilidad, podrán estar sujetos a un valor estimativo de 25€/Unidad. Teniendo estas estimativas como base:20hx25€ + 40pagsx5€/pag+ 50€ (tinta): 500+200+50: 750€, sin contar una cubierta digna para el digno contenido.

En cuestión medioambiental, ni hablemos.

Antes de que alguien lo diga, sí. Me resultó extraño el precio de papel, pero lo busqué en internet y lo vendían por Unidad.

Al receptor, tampoco le halaga recibir una montaña de papel, a veces “intragable” por más que para el autor sea “claro como el agua” y que no refleja en su totalidad el perfil de competencias de quien lo escribió (por experiencia propia he visto artículos cuyo título y contenido no tenían conexión alguna). Y por parte de la institución receptora, para obtener la certificación Medioambiental, resultará necesario tener un programa de tratamiento de este tipo de residuos, por el que la Institución pagará en función del volumen acumulado al Servicio de Limpieza del municipio correspondiente. Existe además la posibilidad de que parte de esta documentación llegue a un contenedor de riesgo biológico, en cuyo caso, el valor de su eliminación de decuplica.

Concluimos así, que no existiendo un consenso generalizado acerca del formato, el impacto económico y medioambiental, deberemos encontrar heredero al famoso CV en papel. En los últimos años, la opción es el envío por e-mail como  archivo adjunto, que aunque le hace perder algo de la personalización que pudiera existir en la versión de papel, minimiza gastos.

¿Quien gana, entonces con un CV, aunque sea enviado por mail?. La pérdida de información, el tiempo invertido, etc, hacen de este documento una buena herramienta para tener una idea general del profesional que presenta sus competencias, y que ante la tesitura de tener que reducir la extensión de su CV, puede torpemente caer en el error de elaborar un informe incompleto de su perfil profesional.

Las redes sociales prestan alguna ayuda, si bien es cierto que el contenido  resulta dificilmente comprobable. Hasta la fecha, por ensayo y error, he ido probando recursos, y de entre ellos, encontré uno que permite, de forma amena, examinar la trayectoria profesional de una persona de forma minuciosa, gracias a la posibilidad de introducir el material (sea artículo, presentación powerpoint, o poster, e incluso permite grabar vídeo). Es un Servicio gratuito, behance, enfocado a bellas artes, pero ya ha sido detectada la presencia de Médicos y está trabajando junto con Linkedin en elaborar una aplicación aún más simple.

Os agradecería que ojeáseis la aplicación (podeis ver mi CV, que está bastante avanzado para tener una idea y discutiésemos los pros y cons)   http://www.behance.net/Javier_Vera

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